Mons. Colombo invita a vivir la Cuaresma como tiempo para 'escuchar y ayunar'
- 19 de febrero, 2026
- Mendoza (AICA)
El arzobispo de Mendoza invita a los fieles a vivir este tiempo litúrgico desde la escucha de la Palabra y la práctica del ayuno, en sintonía con el mensaje del Santo Padre para 2026.
El arzobispo de Mendoza, monseñor Marcelo Colombo, presentó su carta pastoral con motivo del inicio de la Cuaresma, con el título "Invitación a vivir la Cuaresma: Escuchar y ayunar". El mensaje está dirigido a los fieles de la arquidiócesis ante la celebración del Miércoles de Ceniza, que marca el comienzo de este tiempo litúrgico.
En su reflexión, el prelado afirma que la Cuaresma es "un tiempo muy significativo de nuestra vida cristiana" y destaca el sentido de la imposición de las cenizas como gesto que manifiesta la fragilidad humana y el deseo de vivir la fe con humildad.
En la carta, monseñor Colombo alude al Mensaje para la Cuaresma 2026 del papa León XIV, titulado también: "Escuchar y ayunar", del cual cita diversos pasajes. Allí se propone el itinerario cuaresmal como un tiempo para "dejarnos alcanzar por la Palabra y acogerla con docilidad de espíritu", renovando la decisión de seguir a Cristo en el camino hacia Jerusalén, donde se cumple el misterio de su pasión, muerte y resurrección.
El arzobispo subraya que la escucha de la Palabra constituye una dimensión esencial de la espiritualidad cristiana y, en Cuaresma, una actitud imprescindible para entrar en la contemplación del Señor. Retoma además la enseñanza del Papa sobre la escucha de Dios ante el dolor de su pueblo, recordando que ningún sufrimiento humano le es ajeno y que esa actitud invita también a los creyentes a escuchar el dolor de los hermanos y responder con amor solidario.
En otro tramo del mensaje pontificio citado en la carta, se subraya que las Sagradas Escrituras permiten reconocer la voz que clama desde el sufrimiento y la injusticia, e interpelan la vida personal, social y eclesial, especialmente ante la situación de los pobres.
Respecto del ayuno, monseñor Colombo recoge la enseñanza del Papa, quien lo presenta como una práctica antigua orientada a la conversión y a un estilo de vida sobrio. El texto recuerda que muchas personas no ayunan por elección, sino por falta de recursos, y que el ayuno cristiano debe vivirse como gesto de fraternidad, evitando la vanidad y orientándose a una auténtica conversión a Cristo, Pan de Vida.
Por último, el mensaje propone una forma concreta de abstinencia: renunciar a las palabras que hieren, al juicio apresurado, a la murmuración y a la calumnia, promoviendo en cambio la amabilidad en la familia, el trabajo, las redes sociales y los debates públicos.
De este modo, el arzobispo invita a los fieles mendocinos a iniciar la Cuaresma con una disposición renovada a la escucha de la Palabra y a la práctica del ayuno, como camino de conversión personal y comunitaria.+
