Jueves 12 de febrero de 2026

Mons. Conejero invitó a ser sal y luz en defensa de la dignidad humana

  • 12 de febrero, 2026
  • Formosa (AICA)
El obispo de Formosa llamó a vivir una fe coherente, marcada por el servicio humilde y la entrega generosa, durante la homilía de la misa dominical.
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El obispo de Formosa, monseñor José Conejero Gallego, reflexionó sobre el Evangelio en la misa que presidió en la catedral el 8 de febrero, donde Jesús proclama a sus discípulos como "la sal de la tierra y la luz del mundo", en continuidad con las bienaventuranzas escuchadas el domingo anterior.

El obispo recordó que "el que sigue a Jesús no camina en tinieblas, sino que tiene la luz de la vida", y subrayó que Cristo es la verdadera luz que ilumina la existencia humana.

El pastor diocesano explicó el sentido de ambos símbolos evangélicos, señalando que la sal da sabor y conserva, mientras que la luz permite no caminar a tientas ni tropezar en la vida. En ese marco, afirmó que Jesús invita a sus seguidores a identificarse con Él: "La luz que brilla en las tinieblas es su persona", recordó al citar el Evangelio de San Juan, donde Cristo se presenta como "la luz del mundo".

Monseñor Conejero destacó que la fe y la esperanza cristianas deben alcanzar su plenitud en la caridad, especialmente en este tiempo cercano al inicio de la Cuaresma, definido como un período de conversión. En referencia al profeta Isaías, afirmó que la luz brilla cuando se es compasivo con el necesitado y se comparte "de lo propio", porque "si sales de ti y ayudas de corazón a tu hermano, brillará una luz en tu corazón".

Al aludir a la primera carta de san Pablo a los Corintios, el obispo recordó que el anuncio cristiano no se apoya en la sabiduría humana, sino en el poder de Dios. Citó al apóstol al expresar: "Me he presentado a ustedes temeroso y débil", para reafirmar que el centro del mensaje es "Cristo y Cristo crucificado, el que amó y se entregó dando la vida".

Finalmente,  monseñor Conejero llamó a vivir una fe coherente, marcada por el servicio humilde y la entrega generosa, para que "cuando vean sus buenas obras, Dios sea glorificado". En el marco de la Jornada Mundial de Oración contra la Trata de Personas, recordó a santa Josefina Bakhita y exhortó a orar por la erradicación de toda forma de esclavitud, invitando a la comunidad a ser sal y luz en defensa de la dignidad humana.+