Mons. Dornelles: 'Dios nos quiere y nos sueña felices, alegres'
- 4 de febrero, 2026
- Buenos Aires (AICA)
En la misa por el cuarto domingo del tiempo Ordinario, el obispo auxiliar de Buenos Aires, recordó que Jesús "es el camino hacia la felicidad plena".
El obispo auxiliar de Buenos Aires, monseñor Iván Dornelles, presidió en la catedral la Eucaristía por el cuarto domingo del Tiempo Ordinario y centró su homilía en las bienaventuranzas.
Subrayó que Jesús "es el camino hacia la felicidad plena". A partir del Evangelio proclamado, destacó que la propuesta de Cristo no pertenece al pasado, sino que es actual y concreta: "Jesús hoy nos está haciendo una propuesta en presente: ser felices". En ese sentido, afirmó que Dios "nos quiere y nos sueña felices, alegres".
El obispo invitó a los fieles a hacerse una pregunta profunda y muchas veces incómoda: "¿Realmente somos felices?". Señaló la importancia de detenerse y reflexionar desde el corazón de Jesús y desde su presencia, para responder con sinceridad. "Es bueno algún día tomarse el tiempo para preguntarnos", afirmó, destacando que no se trata de una reflexión superficial, sino espiritual.
En esa línea, monseñor Dornelles planteó si vivir la fe cristiana es motivo de alegría y libertad o si, por el contrario, a veces se percibe como una carga. Recordó que el Evangelio es una buena noticia y que, cuando se deja entrar en el corazón, "ayuda a abrir horizontes, a sanar vínculos y a generar proyectos nuevos", conduciendo a una vida de plenitud y libertad en el seguimiento de Jesús.

Al retomar el relato evangélico, explicó que Jesús lleva a sus discípulos a la montaña para entusiasmarlos y mostrarles su Reino. Utilizando una imagen cotidiana, comparó las bienaventuranzas con "carteles al costado del camino" que orientan el itinerario del discípulo. "El seguimiento de Jesús es un camino -señaló-, un camino que Él mismo encarna como 'el camino, la verdad y la vida'".
El prelado advirtió que este camino no es un atajo ni una receta rápida para la felicidad. Reconoció que implica cansancio, dificultades y contradicciones, pero afirmó que en ese andar "siempre lo encontramos a Él". En contraposición, alertó sobre las falsas felicidades que ofrece el mundo, ligadas a lo efímero y la ambición, que terminan dejando "vacío, soledad y ansiedad".
Finalmente, monseñor Dornelles aseguró que las bienaventuranzas conducen a una felicidad verdadera y firme, sostenida por la esperanza en Dios. Retomando enseñanzas del papa León XIV, animó a vivir plenamente la fe y la propia humanidad para experimentar esa plenitud interior. "Seguir este camino no es una carga, sino caminar detrás de Jesús", concluyó, invitando a confiar y a pedir "el don de la felicidad en el presente".+
