Diócesis de Reconquista: bajar la edad de imputabilidad no es la solución
- 10 de febrero, 2026
- Reconquista (Santa Fe) (AICA)
El obispo de Reconquista, monseñor Ángel Macín, junto a las Comisiones Diocesanas de Pastoral de Adicciones, Pastoral Carcelaria y Pastoral Social, difundieron un comunicado dirigido a todo el Pueblo.
Ante el inminente debate impulsado por legisladores nacionales sobre la posible baja de la edad de imputabilidad, el obispo de Reconquista, monseñor Ángel Macín, junto a las Comisiones Diocesanas de Pastoral de Adicciones, Pastoral Carcelaria y Pastoral Social, difundieron un comunicado dirigido a todo el Pueblo de Dios, en el que invitan a una reflexión profunda sobre una problemática de gran relevancia social.
Con el título "El castigo y la baja de la edad de imputabilidad no son la solución", el documento plantea interrogantes frente al aumento de hechos de inseguridad en los que se ven involucrados niños y adolescentes, y advierte que se trata de una realidad compleja y multicausal que no admite respuestas simples ni superficiales.
El comunicado subraya la necesidad de analizar de manera amplia y realista los contextos de vulnerabilidad que atraviesan numerosas familias, especialmente en los sectores más pobres. Entre los factores señalados se encuentran la falta de acceso a derechos básicos como la salud -particularmente la salud mental-, la precarización laboral, la inseguridad alimentaria, la desnutrición, el abandono escolar y la violencia intrafamiliar, situaciones que dificultan el desarrollo integral de las infancias y adolescencias.
Asimismo, se destaca el impacto del narcotráfico y de las adicciones, que agravan el escenario social y han dado lugar, según el texto, a la conformación de estructuras que operan como un "estado paralelo" en los barrios más vulnerables. En este contexto, el comunicado cuestiona el retroceso del Estado en políticas de prevención, inclusión social y acompañamiento comunitario.
La diócesis también realiza una autocrítica como Iglesia, reconociendo la necesidad de un mayor compromiso pastoral en la prevención, la formación y el acompañamiento de niños, adolescentes y familias. En este sentido, se remarca que la respuesta no puede limitarse al castigo, ya que la cárcel "no redime, no reforma ni cambia", y que penalizar sin atender las causas profundas resulta insuficiente y contraproducente.
El documento afirma que la inseguridad es una problemática estrechamente vinculada a las decisiones políticas y a las políticas públicas, y advierte sobre el riesgo de promover respuestas punitivas en lugar de acciones orientadas a prevenir, educar y acompañar. La postura de la Iglesia diocesana es clara al señalar que los pobres no son el problema y que no se puede combatir la inseguridad responsabilizando a los niños y adolescentes más vulnerables.
Por último, el comunicado expresa cercanía y solidaridad con las familias de las víctimas de la violencia, compartiendo su dolor y sufrimiento, y encomendando a la Inmaculada Virgen María el camino de sanación y reconciliación.+
