Martes 10 de febrero de 2026

'Encerrar a los pobres no soluciona la inseguridad', alerta monseñor Santiago

  • 10 de febrero, 2026
  • San Nicolás (Buenos Aires) (AICA)
El obispo de San Nicolás cuestionó la iniciativa del Ejecutivo de penalizar a menores desde los 14 años y señaló que la verdadera solución requiere invertir en educación, vivienda, salud y empleo.
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El obispo de San Nicolás de los Arroyos, monseñor Hugo Santiago, se mostró crítico del Proyecto de Ley del Poder Ejecutivo Nacional que propone bajar la edad de imputabilidad de los menores a 14 años, y sostuvo que la iniciativa no aborda las causas profundas de la inseguridad.

El prelado afirmó que el sistema penal termina "encarcelando a la pobreza" y señaló que, al recorrer establecimientos penitenciarios, se constata que los internos son cada vez más jóvenes y provienen de contextos de extrema vulnerabilidad social. Según describió, muchos no han completado la educación primaria ni secundaria y arrastran situaciones de violencia familiar, abandono y, en la actualidad, graves problemas de adicciones.

En ese sentido, advirtió sobre el impacto de las drogas más accesibles y dañinas, como el paco, y la facilidad de acceso a la marihuana. Explicó que el consumo suele derivar en la distribución de drogas y en la comisión de delitos, muchas veces con altos niveles de violencia, producto de la desinhibición y la pérdida de control que generan las adicciones.

Monseñor Santiago consideró que bajar la edad de penalización "es no ir a las causas de la inseguridad y penalizar la pobreza en la que nadie quiere nacer ni crecer". También cuestionó las respuestas simplistas al problema del delito y sostuvo que la inseguridad no se resuelve únicamente con mayor presencia policial, sino mediante una inversión sostenida del Estado en políticas sociales.

Al respecto, definió la inseguridad como "un grito de los marginados que clama por justicia" y subrayó la necesidad de destinar recursos a la educación, la vivienda digna, la cobertura médica y la inserción laboral, por sobre otras prioridades que, según señaló, suelen generar mayor rédito político.

El obispo destacó que el trabajo es un elemento central para evitar la reincidencia y relató el testimonio de un joven en proceso de recuperación de adicciones, quien afirmó: "Cuando vendía droga, en un fin de semana recaudaba para vivir más de un mes, pero mi problema era que, al no tener nada que hacer porque ya tenía los recursos, volvía a drogarme".

Asimismo, advirtió sobre la falta de oportunidades para quienes ya cumplieron su condena y enfrentan el rechazo social al intentar reinsertarse laboralmente. Según expresó, esta situación expone a muchos a regresar al delito.

En relación con el sistema penitenciario, monseñor Santiago cuestionó las condiciones de detención y mencionó problemas como el hacinamiento, la desaparición de espacios de trabajo dentro de las cárceles, deficiencias en la alimentación, falta de higiene y la posible presencia de drogas en los penales. Planteó que se trata de una inversión necesaria en términos de dignidad humana, aunque no genere beneficios electorales.

Por último, sostuvo que bajar la edad de imputabilidad es "un paliativo inadecuado" y que la verdadera solución pasa por recibir, integrar y promover a los más desvalidos mediante recursos materiales y profesionales. En ese marco, afirmó que las Iglesias continuarán trabajando en las cárceles con los valores del Evangelio, orientados a la recuperación, la esperanza y la posibilidad de una nueva oportunidad.+