Mons. Colombo llamó a vivir 'la profundidad de la ley' en la fe cristiana
- 15 de febrero, 2026
- Mendoza (AICA)
El arzobispo mendocino invitó a profundizar en el verdadero sentido de la ley de Dios, vivir los mandamientos con autenticidad, respeto por la dignidad humana y una comprensión más honda de la Palabra
En la capilla Sagrado Corazón de Jesús, de San José, Tupungato, el arzobispo de Mendoza, monseñor Marcelo Colombo, presidió la misa correspondiente al V Domingo del Tiempo Ordinario, donde invitó a los fieles a profundizar en el sentido de la ley de Dios y a vivir la fe con mayor autenticidad.
En su homilía el prelado reflexionó sobre el pasaje evangélico en el que Jesús prepara a sus discípulos para distinguir sus enseñanzas de las de los escribas y fariseos. Señaló que estos últimos representaban una comunidad religiosa que buscaba vivir su fe y que, en el caso de los escribas, tenían la misión de interpretar la Ley, cuyas enseñanzas eran consideradas parte de la enseñanza misma de Dios.
Monseñor Colombo explicó que Jesús invita a comprender el sentido más hondo de los Mandamientos. En ese marco, advirtió que no es necesario llegar al acto extremo de quitar la vida para atentar contra otra persona, ya que el enojo, el insulto o las ofensas también hieren y dañan la dignidad del prójimo.
Asimismo, se refirió a la fidelidad en el vínculo nupcial y a la necesidad de evitar toda forma de cosificación en las relaciones humanas. Subrayó que ciertas miradas o actitudes pueden traicionar la dignidad con la que cada persona ha sido creada.
El arzobispo también abordó la enseñanza de Jesús sobre el juramento. Recordó que, según el historiador Flavio Josefo, en tiempos antiguos existían diversas formas de jurar, tanto en ámbitos judiciales como al asumir cargos públicos. En ese contexto, destacó que el llamado de Jesús apunta a no utilizar el nombre de Dios para encubrir mentiras o afirmaciones sin fundamento.
Por último, monseñor Colombo exhortó a los fieles a acercarse a la Palabra de Dios con profundidad, evitando posturas fundamentalistas o superficiales. Invitó a vivir la fe con autenticidad y sencillez, sin considerarse dueños de la Palabra, y a dejarse guiar por el Espíritu para iluminar la vida cotidiana.+
