Jueves 5 de febrero de 2026

Seminaristas diocesanos recibieron ministerios en la catedral de Mar del Plata

  • 5 de febrero, 2026
  • Mar del Plata (Buenos Aires) (AICA)
En el marco de la Semana Vocacional Diocesana, Mons. Ernesto Giobando confirió los ministerios de lector y acólito a seminaristas de Mar del Plata durante una celebración en la catedral.
Doná a AICA.org

En el marco de la Semana Vocacional Diocesana, el obispo de Mar del Plata, monseñor Ernesto Giobando SJ, confirió ministerios a seminaristas diocesanos durante la celebración eucarística que presidió el 4 de febrero en la catedral de los Santos Pedro y Cecilia. La ceremonia fue concelebrada por el vicario general, presbítero Hernán David; el párroco de la catedral y encargado del acompañamiento de los seminaristas, presbítero Ezequiel Kseim; y el asesor de la Pastoral Vocacional, presbítero Juan Cruz Mennilli, junto a más de veinte sacerdotes.

Durante la celebración, fueron instituidos lectores los seminaristas Tomás Isla González y Joaquín García Pedrosa, mientras que Mariano Díaz y Stefano Sogoló recibieron el ministerio del acolitado. En su homilía, monseñor Giobando recordó que estos ministerios, anteriormente conocidos como órdenes menores, son hoy entendidos como ministerios de servicio humilde al Pueblo de Dios.

La celebración coincidió con la memoria del beato Eduardo Francisco Pironio, segundo obispo de la diócesis. En días previos, su imagen había sido entronizada en un nuevo altar de la catedral, hacia el cual el obispo y el padre Ezequiel Kseim, postulador de la causa de canonización, se dirigieron al finalizar la misa para encabezar un momento de oración, pidiendo su intercesión por la diócesis.

Al reflexionar sobre el Evangelio, monseñor Giobando expresó que "es una gracia de Dios poder gozarnos en el gozo del Señor" y subrayó la necesidad de recibir la fuerza del Espíritu Santo para cumplir la misión encomendada y vivir la voluntad del Señor.

Luego se dirigió a los seminaristas que recibían los ministerios, a quienes explicó que los lectores deben "crecer en el amor a la Sagrada Escritura, leerla con devoción y dejarnos consolar por la Palabra, para poder consolar nosotros con ella en nuestra vida". Sobre los acólitos, destacó la importancia de "aprender todo lo referido al culto divino, procurando captar su sentido espiritual, de modo que también puedan ofrecerse a sí mismos".

El obispo también se refirió a la renovación de la liturgia, deseando que "llegue al corazón del Pueblo de Dios" y que "la liturgia sea celebración viva del misterio de la redención", estrechamente vinculada a la vida de los fieles.

Al concluir la misa, monseñor Giobando agradeció a los formadores del Seminario y a todos quienes acompañan la formación de los seminaristas, con un reconocimiento especial a los sacerdotes que dedican tiempo a los jóvenes.+