Sábado 21 de febrero de 2026

La Iglesia patagónica proyecta su camino misionero desde Rawson

  • 21 de febrero, 2026
  • Rawson (Chubut) (AICA)
Obispos, referentes diocesanos y agentes pastorales de la región Patagonia-Comahue se reunieron del 13 al 15 de febrero para compartir desafíos, fortalecer la sinodalidad y consolidar el trabajo.
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La Iglesia de la región Patagonia-Comahue vivió en Rawson un nuevo espacio de encuentro y discernimiento pastoral. Del 13 al 15 de febrero, obispos, referentes diocesanos y agentes pastorales participaron del Encuentro de Áreas Pastorales, en el que se compartieron realidades, desafíos y líneas de trabajo para el futuro.

A lo largo de tres jornadas, las diócesis intercambiaron sus principales desafíos y búsquedas comunes, en un clima de oración y reflexión, con eje en la misión y en la sinodalidad como modo de caminar juntos. El espacio permitió reconocer tanto las particularidades de cada territorio como la necesidad de fortalecer la articulación regional.

En la celebración central, el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Marcelo Colombo, llamó a "volver al corazón del Evangelio", alentando a fortalecer los vínculos fraternos, cuidar la mirada y sostener la autenticidad del corazón. Recordó que la misión constituye la razón de ser de la Iglesia y que la sinodalidad expresa su modo propio de caminar, y subrayó el valor de la dimensión regional para dar un rostro concreto a cada realidad local.

Entre los desafíos señalados durante el encuentro se destacó la articulación entre pastoral juvenil y vocacional, el fortalecimiento de los organismos diocesanos de comunión y participación, y la consolidación del trabajo en red, especialmente en el ámbito de la comunicación.

También se destacó la importancia de generar espacios seguros, cuidar la salud integral de los agentes pastorales y acompañar de manera particular a los jóvenes. Varias diócesis manifestaron la decisión de pasar de la reflexión a la acción, consolidar los Consejos Pastorales Diocesanos y replicar en sus comunidades el método de conversación en el Espíritu.

Al cierre, los participantes coincidieron en que la sinodalidad no se reduce a una dinámica organizativa, sino que implica una disposición espiritual que supone renovación interior y transformación de las estructuras. Más allá de la logística y la organización, valoraron especialmente la experiencia de saberse Iglesia regional, reconociendo que la diversidad patagónica no fragmenta, sino que enriquece y fortalece la comunión.

El desafío planteado fue llevar lo compartido a cada diócesis, parroquia y comunidad, para que el discernimiento conjunto se traduzca en acciones concretas y en un renovado impulso misionero.+