La Plata: Mons. Carrara pidió 'educar el corazón en un humanismo integral'
- 13 de febrero, 2026
- La Plata (Buenos Aires) (AICA)
El pastor arquidiocesano celebró la misa de inicio del ciclo lectivo 2026 y recordó que la educación "es un acto de esperanza, y, por eso, es imperativo educar el corazón".
Con representantes de los distintos colegios de la arquidiócesis y congregacionales, de la Universidad Católica de La Plata (UCALP) y de institutos superiores de enseñanza, el miércoles 11 de febrero el arzobispo de La Plata, monseñor Gustavo Carrara presidió la misa de inicio del ciclo lectivo 2026.
Concelebraron la Eucaristía el obispo auxiliar y presidente de la Comisión Episcopal de Educación de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), monseñor Jorge González, y algunos sacerdotes.
Participaron de la celebración el intendente de la ciudad, Julio Alak; la secretaria de educación de la Comuna, Paula Lambertini; autoridades de la Junta Regional de Educación Católica (Jurec), representantes del Concejo de Educación Católica (CEC), y de la Dirección de Educación de Gestión Privada (Diegep), entre otras autoridades municipales e institucionales, así como consagradas y consagrados.
En su homilía, monseñor Carrara aseguró que educar "es un acto de esperanza y, por eso, es imperativo educar el corazón".
"La educación es parte esencial de la evangelización, no una tarea secundaria, ya que el Evangelio renueva constantemente la realidad. Educar implica discernir los signos de los tiempos y transformarlos en signos de esperanza", prosiguió.

El pastor arquidiocesano aseguró también que "en un contexto cultural marcado por el desarrollo tecnológico, pero empobrecido en humanidad, lo decisivo en la vida personal y social se juega en el corazón".
Afirmó que el corazón es el núcleo de la identidad personal y el lugar de comunión con los demás, incluso frente a un mundo donde todo parece previsible y manipulable.
Finalmente, exhortó una vez más a las comunidades educativas, a "custodiar el corazón, priorizando la relación sobre la opinión y la persona sobre los programas", y a brillar como "estrellas en el mundo" dando testimonio de la vida.
La celebración estuvo enmarcada en la fiesta de la Virgen de Lourdes, en la que el arzobispo pidió concretamente "no olvidar a los más pobres, porque de ello depende la calidad evangélica de la educación".
Mensaje a la comunidad educativa
En el mensaje dirigido a las comunidades educativas de la arquidiócesis, Carrara propone una visión de la educación como camino de santidad, vocación y misión personal, afirmando que cada persona es valiosa y está llamada a descubrir su lugar único en la historia. Educar implica ayudar a niños, adolescentes y jóvenes a dar forma a su proyecto de vida y a reconocer que "su vida sirve para algo más grande que ellos mismos".
El eje teológico central afirma que cada persona es una misión, retomando el magisterio del papa Francisco y del papa León XIV. Las comunidades educativas están llamadas a escuchar, acompañar y poner a la persona en el centro, especialmente a los más vulnerables, evitando reducir la educación a criterios funcionales, económicos o meramente técnicos.
El texto subraya con fuerza la dimensión inclusiva de la educación, entendida como herramienta fundamental de justicia social. Educar a los pobres no es un favor sino un deber evangélico, y la escuela aparece como espacio clave para evitar la exclusión, ofrecer horizontes de futuro y sostener la dignidad humana.
Finalmente, se propone a la comunidad educativa como una "familia grande", donde todos puedan sentarse a la misma mesa, dialogar y compartir la vida. Inspirada en el Pacto Educativo Global, la educación cristiana es llamada a formar personas íntegras, capaces de vivir con profundidad interior, responsabilidad en el uso de la tecnología y compromiso con una paz auténtica y desarmada.+
