La Plata: recordaron a la beata Ludovica a 64 años de su fallecimiento
- 26 de febrero, 2026
- La Plata (Buenos Aires) (AICA)
La misa fue presidida por el párroco del templo, Pbro. Hernán Remundini, quien luego entronizó una imagen de la Virgen de la Misericordia donada por las hermanas del Hospital de Niños.
La catedral de La Plata fue el lugar elegido para celebrar, el 25 de febrero, la Eucaristía en honor de la beata María Ludovica de Angelis, conmemorando su festividad y la fecha de su fallecimiento.
La misa fue presidida por el párroco del templo, presbítero Hernán Remundini, y concelebrada por algunos sacerdotes.
Participaron las hermanas de la congregación Hijas de la Misericordia que desempeñan su tarea en el hospital de Niños de esa ciudad, que lleva el nombre de la beata por haber dedicado su vida a ellos con su célebre frase "Para los niños lo mejor", junto con el director del nosocomio, Gustavo Sastre, y diversos fieles.
Durante la celebración, el padre Remundini pidió imitar el ejemplo de la beata, su dedicación y entrega, partiendo del llamado a la santidad de cada cristiano y creciendo en la oración, la humildad y las buenas obras.

La celebración incluyó también la veneración de su reliquia, que se conserva en la catedral, y también se entronizó una imagen de la Virgen de la Misericordia donada por las hermanas del hospital.
Una vida abrazando a los más frágiles
Sor María Ludovica De Angelis nació en la localidad de San Gregorio, un pequeño pueblo de los Abruzzos cercano a la ciudad de L'Aquila, Italia, en 1880, con el nombre de Antonina de Angelis.
Ingresó a las Hijas de la Misericordia el 14 de noviembre de 1904 y, ese mismo día del año 1907, fue enviada a la Argentina, llegando a Buenos Aires el día 4 de diciembre. Comenzó su vida misionera en el Hospital de Niños de La Plata, que actualmente lleva su nombre, y del cual llegó a ser directora hasta su fallecimiento.
Fundó también un solario para niños en situación irregular, frente al mar, en la ciudad de Mar del Plata. En 1935, sufrió los primeros síntomas del cáncer renal que causaría su posterior fallecimiento; pero, pese a eso, se destacó por su ayuda social y su entrega por atender a los enfermos. También fue muy devota de la Eucaristía. Murió en La Plata, en 1962 a la edad de 82 años.
Su proceso de beatificación comenzó en 1996; fue declarada venerable en 2001 y beatificada en Roma en el año 2004, por el Papa san Juan Pablo II, tras comprobarse su primer milagro.+
