Mar del Plata: convivencia de verano de los seminaristas diocesanos
- 23 de febrero, 2026
- Mar del Plata (Buenos Aires) (AICA)
El encuentro fue acompañado por el obispo Ernesto Giobando y el Pbro. Ezequiel Kseim, quienes compartieron con los jóvenes momentos de oración, formación y diálogo personal sobre su camino formativo.
Mar del Plata: convivencia de verano de los seminaristas diocesanos
Los seminaristas diocesanos participaron del 20 al 23 de enero, de la convivencia anual de verano en La Eufemia, localidad de Mar del Sud, partido bonaerense de General Alvarado.
El encuentro fue acompañado por monseñor Ernesto Giobando SJ, obispo de Mar del Plata, y por el presbítero Ezequiel Kseim, responsable de los seminaristas, quienes compartieron con los jóvenes distintos momentos de oración, formación y diálogo personal sobre su camino vocacional.
Los cuatro seminaristas presentes fueron Tomás Isla y Joaquín García Pedrosa, que comienzan el segundo año de Teología, y Stefano Sogoló y Mariano Díaz, que inician el tercero.
Durante la semana, los jóvenes también recibieron la visita de la Comisión Diocesana de la Renovación Carismática Católica para conocer su labor apostólica y participaron de actividades de planificación del año, reflexionando sobre los objetivos y metas de su formación sacerdotal.
Vocación y camino cristiano
La convivencia concluyó con una misa presidida por el obispo y concelebrada por el párroco, presbítero Walter Pereyra, el padre Kseim y varios sacerdotes del clero diocesano y religioso, con la participación de laicos que llevan adelante la fundación que sostiene la obra fundada por la madre Eufemia Otamendi.

En la homilía, monseñor Giobando reflexionó sobre la vocación y la importancia deperseverar en el camino cristiano.
El obispo diocesano destacó que Jesús "llamó a su lado a los que quiso para que estuvieran con Él y para enviarlos a predicar: no solo a la acción sino también a la permanencia", y señaló que "la vocación es un don de Dios al igual que la perseverancia, cuyo signo es la unción que nos une al Señor".
Tras la celebración, se compartió un almuerzo fraterno con la participación del obispo, los sacerdotes, los seminaristas y los miembros de la fundación.+
