Lunes 23 de febrero de 2026

Nuevo envío misionero a la Amazonía: el padre Mora parte desde Neuquén

  • 23 de febrero, 2026
  • Neuquén (AICA)
La diócesis despidió al sacerdote que se incorporará a la misión en el Vicariato de Puerto Maldonado, como parte del proyecto "Iglesia argentina, Amazonía es tu misión".
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En la catedral María Auxiliadora de Neuquén se celebró la misa de envío del presbítero Gabriel Mora a la misión en la Amazonía peruana, en el marco del proyecto misionero "Iglesia argentina, Amazonía es tu misión". La Eucaristía fue presidida por el obispo de Neuquén, monseñor Fernando Croxatto, presidente de la Comisión Episcopal de Misiones.

En su homilía, monseñor Croxatto expresó la alegría de la diócesis por el envío del sacerdote neuquino. "Es una alegría para todos nosotros, como diócesis, poder compartir esta Eucaristía y este envío de nuestro querido hermano Gabriel", afirmó y agradeció su generosidad y su testimonio. También destacó la presencia de familiares del sacerdote, que acompañaron la celebración.

El obispo subrayó que el envío misionero es fruto de un proceso de discernimiento. Señaló que desde hace dos años el padre Mora venía reflexionando sobre este llamado, que entendió como una invitación de Dios a asumir el compromiso misionero.

La misión argentina en la Amazonía peruana
La misión se desarrolla en la zona conocida como Valles de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM), en el Vicariato de Puerto Maldonado, lugar donde el papa Francisco impulsó el Sínodo para la Amazonía durante su visita. Tras ese proceso sinodal, surgió la iniciativa de enviar misioneros argentinos para acompañar una comunidad amazónica.

Según explicó monseñor Croxatto, la Iglesia argentina dialogó con el obispo de Puerto Maldonado, quien abrió las puertas para que el proyecto se concrete en esa jurisdicción. En un primer momento, el equipo asumió un sector parroquial y, hacia fines de 2023, recibió la responsabilidad de toda la parroquia, que abarca numerosos distritos y cerca de 197 comunidades.

Hasta ahora, la misión contó principalmente con la presencia de laicos y religiosas, además de un sacerdote de la diócesis de San Isidro, el presbítero Juan Manuel Ortiz de Rozas. El padre Mora lo reemplazará y asumirá el servicio por un período previsto de dos años, con posibilidad de extenderse hasta tres.

Actualmente integran el proyecto misioneros provenientes de distintas diócesis del país, entre ellas Jujuy, Salta, Paraná, Mendoza, Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires, conformando un equipo que acompaña pastoralmente una extensa región amazónica.

En el contexto del primer domingo de Cuaresma, conocido como el domingo de las tentaciones, el obispo vinculó el envío misionero con el Evangelio proclamado. Recordó que Jesús fue llevado al desierto antes de iniciar su misión pública y reflexionó sobre las tentaciones del apego, la desconfianza y el poder, citando enseñanzas del papa Francisco. Invitó a los fieles a reconocer las propias tentaciones y a renovar la confianza en Dios en el camino misionero y en la vida cotidiana.

Por su parte, el padre Gabriel expresó con emoción: "Quiero ser instrumento de Dios". Agradeció a su familia, amigos y a la Iglesia neuquina que lo vio nacer y crecer en su vocación sacerdotal, y aseguró que este paso no responde a un impulso momentáneo, sino a un llamado discernido en la oración. "La Iglesia no es para mirarse el ombligo, es para misionar, es para anunciar a Jesús", afirmó, pidiendo a la comunidad que rece por él y por la misión confiada a la Iglesia argentina en tierras amazónicas.

Durante la celebración también se dio lectura al saludo de la Comisión Episcopal de Misiones, que expresó su cercanía y oración, encomendando al padre Gabriel a María, Reina de las Misiones, para que con la fuerza del Espíritu lleve la alegría del Evangelio y sea signo de unidad entre los pueblos.

Uno de los momentos más significativos de la Eucaristía se vivió antes de la oración de envío, cuando el obispo invitó a todos los fieles presentes a extender sus manos hacia el padre Gabriel, en un gesto de oración y acompañamiento. Por último, lo encomendó a la protección de la Virgen María, rezando juntos el Ave María.+